En el reino, las estrellas pesan toneladas, los hilos de las telas de araña son muy finos (aunque afilados como un hacha) y los suspiros por penas de amor, vientos rápidos. De esta manera, los fenómenos que podrían pasar desapercibidos por su color, tamaño o intensidad sonora, encuentran un equilibrio exagerando otro atributo.
Hay veces que la propiedad potenciada no es siempre la misma, por eso es que se dice que en los bosques existen telas de araña suaves, pero interminables; estrellas livianas, aunque enceguecedoras o suspiros que ni siquiera se oyen en el alma del que sufre.